Las autoridades sanitarias internacionales mantienen vigilancia sobre el crucero MV Hondius, una embarcación de origen holandés que realizaba una travesía polar desde Argentina hacia la Antártida y varias islas del Atlántico Sur, luego de detectarse un presunto brote de hantavirus a bordo.
El hantavirus es una enfermedad transmitida por roedores silvestres, como ratones y ratas, y puede contagiarse a los humanos mediante la inhalación de partículas provenientes de orina, saliva o excremento seco de estos animales. Entre sus síntomas más graves se encuentran complicaciones respiratorias y cardíacas.
Ante la situación, las autoridades de Tenerife, en las Islas Canarias, informaron que el crucero no atracará directamente en el puerto. La embarcación permanecerá fondeada mar adentro y los pasajeros serán trasladados en lanchas hasta tierra firme para luego ser llevados al aeropuerto. La medida busca reducir cualquier riesgo de contagio.
El presidente del gobierno regional de Canarias, Fernando Clavijo, explicó que las acciones fueron tomadas como parte del protocolo preventivo establecido por las autoridades sanitarias.
De acuerdo con reportes de la Organización Mundial de la Salud, actualmente se han registrado ocho personas afectadas por el virus, incluyendo cinco casos confirmados y tres fallecimientos.
El primer caso corresponde a un hombre que presentó síntomas el pasado 6 de abril y falleció el día 11 mientras se encontraba a bordo del crucero. En ese momento no existían sospechas de hantavirus, por lo que no se realizaron estudios específicos.
Posteriormente, el 25 de abril, la esposa del fallecido viajó junto al cadáver de su esposo hacia Sudáfrica. La mujer sufrió un desmayo en el aeropuerto de Johannesburgo y fue trasladada a un centro médico, donde murió al día siguiente.
Una tercera víctima, también de sexo femenino, comenzó a presentar síntomas el 28 de abril y falleció el pasado 2 de mayo.
Mientras tanto, otro pasajero acudió al médico del barco el 24 de abril y posteriormente fue evacuado en la isla Ascensión. Actualmente permanece ingresado en cuidados intensivos en Sudáfrica.
En relación con otros tres pasajeros con síntomas, se coordinó su evacuación desde Cabo Verde hacia Países Bajos. Dos de ellos permanecen estables en hospitales neerlandeses, mientras que un tercer pasajero, que no presenta síntomas, se encuentra en Alemania.
El octavo caso corresponde a un hombre que desembarcó en Santa Elena. Tras ser contactado por la naviera, acudió a un hospital con síntomas compatibles con la enfermedad y posteriormente se confirmó el contagio.
Además, la OMS informó que actualmente se encuentra buscando a 30 pasajeros que abandonaron el barco el pasado 24 de abril en la isla de Santa Elena, con el objetivo de dar seguimiento sanitario y prevenir posibles contagios.
Las autoridades de Santa Elena señalaron que hasta el momento no existen casos sospechosos ni confirmados de hantavirus en ese territorio del Atlántico Sur. Sin embargo, indicaron que mantienen bajo vigilancia a varias personas que tuvieron contacto cercano con pasajeros del MV Hondius.
El gobierno de este territorio británico de ultramar también informó que trabaja de manera coordinada con la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido y la Organización Mundial de la Salud para monitorear y compartir toda la información relacionada con la situación sanitaria.
De igual forma, se reportó un noveno caso sospechoso correspondiente a una azafata neerlandesa que habría tenido contacto con uno de los pacientes afectados. De confirmarse el contagio, sería el primer caso registrado en una persona que no estuvo a bordo del crucero.
Pese a la preocupación generada, la Organización Mundial de la Salud aseguró que este brote “No representa el inicio de una epidemia ni de una pandemia”.
Maria Van Kerkhove, directora del departamento de prevención y preparación frente a epidemias y pandemias de la OMS, indicó durante una rueda de prensa en Ginebra que la situación sirve como recordatorio de la importancia de continuar invirtiendo en investigaciones científicas, pruebas de detección y vacunas para enfrentar este tipo de virus.