Esta no es la primera vez que El Llano enfrenta una tragedia de esta naturaleza; la localidad ha visto cómo otros altos oficiales nativos de su tierra han caído bajo patrones de violencia similares en Santo Domingo. Esta serie de eventos ha encendido alarmas sobre la seguridad de sus habitantes y el alto precio que algunos han pagado en su lucha contra la delincuencia.El asesinato de Porte Díaz no solo ha dejado un vacío en el corazón de su familia y amigos sino que también ha reavivado el debate sobre las medidas de seguridad en la República Dominicana y el sacrificio de aquellos en la línea del frente. La comunidad de El Llano, unida en el dolor, espera que la pérdida de su hijo y héroe no sea en vano y que se tomen acciones concretas para prevenir futuras tragedias.
La despedida del Teniente Coronel Enrique Porte Díaz se convierte en un símbolo de la lucha contra la impunidad y un recordatorio de la urgente necesidad de reforzar la seguridad y la justicia en el país.